La psicología nos brinda la posibilidad de comprender muchas cosas, las más de las veces, en teoría. Pero cuando en la práctica nos toca protagonizar ciertos acontecimientos que nos movilizan hasta lo más profundo de nuestro Ser, nos damos cuenta que toda nuestra teoría se pone a prueba. Es en esos momentos donde la reflexión aparece junto a la bienaventurada filosofía que nos rescata. Entonces, nos dirigimos al concepto del “Para qué”. El para qué tal vez no tenga una explicación racional como desearíamos, a los efectos de mitigar la angustia que nos embarga, simplemente se presenta. Invade nuestro “Ser” y, al mismo tiempo, se pone en movimiento el mecanismo a través del cual podemos encontrarle “El sentido” o un sentido entendimiento.
No me cabe duda que en la vida, siempre habrá un “para qué” aunque en principio no lo podamos comprender. Algunos de los muchos que siguen esta historia, sabrán a qué me refiero. Para otros, puede parecer un signo de interrogación. En ambos casos vale la misma reflexión: “El para qué” está en proceso a partir del instante en que nos formulamos esta pregunta. La respuesta no se hará esperar mucho tiempo. La calma, la paz, se van instalando en el mismo momento que decidimos cerrar un capítulo para abrir otro que incluya al anterior enriquecido por la experiencia.
Les obsequio este video, contiene una bella melodía además de un sentido mensaje. Ya saben: auriculares y ojos abiertos. Que lo disfruten
Enero 25, 2009 at 4:01 pm
Que bueno!! muy cierto…
no hay nada mas lindo como cerrar capitulos, pero vivirlos, no saltarlos, disfrutar el camino.
Enero 25, 2009 at 4:14 pm
Qué dificil es soltar, la mayoria de las veces es mas fácil decirlo cuando no estamos frente a una situación complicada… pero hay que lograrlo, es lo más sano.
Que belleza de video, Gracias !
Te adoro !